Campaña 2004

Invernadero de la escuela de Piscuno , en la puna jujeña.

Alumnos en el desayuno de pan casero y mate cocido.

 

La economía rudimentaria de la puna se basa en la cría de llamas y ovejas y artesanías.

Paisaje agreste de Piscuno en la Puna.
La alfarería es una de las manufacturas mas buscadas en esa región.

 

Zulma, Stella y Blanca son cofundadoras de Caesa.
Hugo, Carlos y Gladys llegan a las escuelitas desde 1989.
Los niños de La Cruz reciben las bufandas de lana tejidas por las voluntarias de CAESA.
Los niños de edad pre-escolar también van a la escuela a recibir ropa y alimentos.
Algunos niños caminan hasta cuatro horas para llegar a su escuela. La temperatura de agosto puede llegar a 25 grados bajo cero. Por eso la importancia de la ropa de lana y los medicamentos pediátricos.
El Sr. René, voluntario de CAESA, preparando las bolsas para cargarlas en camiones.

Año 2001. El grupo que viaja a Jujuy termina de cargar los camiones en La Plata.
La Presidenta Lorena y el Tesorero Gastón posan con las jóvenes voluntarias. En el fondo, el camión.
Los voluntarios en plena tarea , con el entusiasmo y la alegría de transportar 20 toneladas para ser repartidas.
CAESA en Jujuy, frente a la casa del Sindicato ADEP que brinda gran respaldo a la tarea solidaria.
Jóvenes de CAESA: Jorgelina , Lorena, Belén , Javier , Gastón y Cecilia.
Hugo reparte golosinas en El Angosto , Jujuy.
Camión cargado listo para salir rumbo a Formosa. Campaña 2001.
Medias de lana tejidas por voluntarias de CAESA cuya edad oscila entre los 70 y 87 años.
Almuerzo en la escuela nº 18 Gral . Rondeau , en Santa Catalina , a 70 km de La Quiaca.
La mayoría de los niños jujeños son de ascendencia aborígen quechua.

Los alumnos sin guardapolvo forman para recibir juguetes y golosinas.
En el paisaje agreste y semidesértico de la Puna , el rancho de adobe se mimetiza con el cerro. Allí viven los coyas.
Mariano reparte golosinas. Quizá las únicas que reciban los niños en el año.
Cecilia reparte juguetes que llegan a las escuelas unicamente a través de Organizaciones no gubernamentales.
Escuela de "Pescado Negro" en Formosa. Cecilia y Jorgelina rodeadas de niñas de la etnia aborigen wichi.
Jorgelina con niñas de " El Quebracho" , en Formosa.
La soledad y el olvido. En el centro de la foto , la escuelita de Yoscaba a 4000 m de altura. Asisten cincuenta niños que caminan varias por el campo horas para llegar.
Stella , Doña pascuala, Zulma y Alicia en Santa Catalina , horas antes de comenzar el reparto en las diez escuelas de la zona.
CAESA llega a la escuela de frontera del pueblo de Oratorio . En la foto , los docentes junto a Oscar, Gastón, Hugo, Tulio y Stella.
Los camiones chicos se preparan para salir rumbo a las cinco zonas de la provincia de Jujuy que esperan a CAESA : Rinconada, Santa Catalina, Yavi , Valle Grande y Cochinoca.

Niños wichi en el depto. Ramón Lista , Formosa.
Gastón , Mirta y los alumnos en el mastil de la bandera de El Rosario, en Formosa.
La alegría de las niñas que reciben muñecas es suficiente recompensa para los integrantes de CAESA. El año próximo habrá que llevar mayor cantidad.
Los aborígenes wichi de Formosa viven en condiciones de pobreza extrema. Esta vivienda tipo es una choza de troncos con piso de tierra que carece de servicios mínimos.
Imagen elocuente de la esterilidad de la Puna. No es posible la agricultura salvo en los invernaderos construídos en las escuelas.
3000 niños saben de nuestro compromiso con ellos. Ya nos están esperando.

CAESA rumbo a Santa Ana y Caspalá. Todos los años los arrieros de la zona facilitan sus animales para que las bolsas preparadas en La Plata lleguen a las escuelitas después de cruzar uno o dos cerros.